
Parece mentira para la época del año, pero desde ayer llueve. Llueve continuamente sin apenas resquicios de no lluvia. Esta mañana ha granizado un rato, y las calles se han cubierto de una capa blanca, peligrosamente resbaladiza. Asomado a la puerta se distingue una cortina de agua, que a veces aumenta, a veces disminuye, pero nunca deja mucho campo a la visión. Las calles están vacías de nada que no sea agua más o menos sólida. Un perro que se atrevió a desafiar la tormenta, se ha quedado clavado en el barro. Por muchos esfuerzos que hace para seguir su camino, no consigue despegar sus patas del suelo. Después de comer lo he mirado y sigue allí, ya sin hacer esfuerzos, como conformado con su suerte. Del monte bajan verdaderos torrentes que arrastran a su paso piedras, barro y algún que otro gato despistado. EL mar se estrella contra los parapetos del paseo marítimo, y se dice que ha derribado alguna casa de pescadores. El perro, casi convertido en barro, tiene el hocico pegado a la tierra. Después de la siesta todo sigue igual. Da la impresión que han pasado varios días, pero en realidad no han sido ni 24 horas. EL viento se lleva los retratos de seres ya desaparecidos y las ramas de los árboles golpean en las ventanas, como pidiendo asilo, para protegerse de la tormenta. Es un ruido monótono que infundía nerviosismo en las primeras horas. Ya ha pasado a formar parte de nuestra vida, como la lluvia, como el viento. Las macetas han perdido sus flores y da la impresión que van a empezar a crecer hierbas entre las juntas de los ladrillos del patio.
Esa conversación, ¿ fue anoche o ha sido hoy ? Quizá solo ha sido imaginación. Quizá no ha habido noche y solo el sueño de una noche.
¿ Existe algo que no sea lluvia ? ¿ Estamos despiertos ? ¿ No será todo un extraño sueño ?
El agua cae persistente, con incansable monotonía...
2 comentarios:
Spade: tienes que registrar tu blog en este grupo: http://www.blogueratura.com/
Esta lluvia me ha gustado mucho, salvo por lo del pobre perrito. Y mi respuesta personal es que seguramente sí es un sueño --extraño, como todos: "sueño extraño" es casi pleonasmo-- en el que todo es lluvia.
Precioso relato donde la lluvia es la protagonista. Se apodera de todos y de todo, hasta del tiempo. Pude vivir la imagen de la tormenta.
Abrazos.
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